Buzones de Amor” supera su primer año llevando ayuda y esperanza a comunidades de Orellana
Más de un año después de su inicio, el proyecto “Buzones de Amor” continúa convirtiendo la solidaridad de los habitantes de El Coca en ayuda para niños, jóvenes y adultos de distintas comunidades de la provincia de Orellana.
La iniciativa, impulsada por el Departamento del Buen Samaritano de la Iglesia Pentecostal Unidad Internacional Coca Norte, nació con un propósito sencillo pero profundo: brindar una oportunidad para que la ciudadanía pueda compartir con quienes más lo necesitan reflejando el amor de CRISTO. A través de los buzones instalados en diferentes puntos de la ciudad, los habitantes pueden depositar prendas de vestir en buen estado y convertirse, desde un gesto sencillo, en parte de una cadena de solidaridad.
Actualmente, existen puntos de recolección en Super Dealer Coca, gracias al apoyo del señor Santiago Valladares; en el Comisariato Familiar de Santa Rosa, del Grupo Luzón; y en el buzón ubicado en el Terminal Terrestre que lo ha permitido su gerencia.

Gracias a la generosidad de cientos de ciudadanos, se han logrado reunir miles de prendas de vestir. Hasta la fecha, más de 3.000 personas, entre niños y adultos, se han beneficiado de estas ayudas que han llegado a diferentes sectores y comunidades de Orellana.
Pero “Buzones de Amor” no busca únicamente entregar ropa. Cada jornada se convierte también en una oportunidad para compartir el mensaje del Evangelio y llevar una palabra de esperanza a las familias. La ayuda material se convierte así en un puente para recordar que nadie debería sentirse olvidado y que el amor al prójimo también se demuestra con acciones.
Detrás de cada prenda existe una historia: alguien que decidió donar, otra persona que ayudó a recoger y organizar, voluntarios que viajaron hasta las comunidades y familias que recibieron esa ayuda con gratitud.
Sin embargo, el proyecto todavía tiene un desafío por delante: llegar a muchas más personas.
Por ello, el Departamento del Buen Samaritano mantiene abierta una convocatoria para hombres y mujeres que quieran convertirse en voluntarios y acompañar las jornadas de entrega. Se necesitan manos dispuestas a servir, corazones generosos y personas comprometidas con llevar ayuda y esperanza a quienes atraviesan momentos de necesidad.
Como recuerda la Palabra de Dios:
“Por lo tanto, mis queridos hermanos, manténganse firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo en el Señor no es en vano.”1 Corintios 15:58



































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